Lo que necesitas saber para sacar tus mejores fotografías.

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Fotografía

Tabla de contenidos

La fotografía es un hobby que, por mucho que avance la tecnología, no pierde aficionados. Al revés. Aunque cada vez tenemos más formatos para la producción audiovisual, como el video, la animación, etc., la fotografía continúa cautivando a multitud de personas con espíritu de artista. Ahora bien, como sucede con todas las artes, es necesario conocer los rudimentos. Te comentamos algunas cuestiones que es importante que conozcas para sacar tus mejores fotografías.

La tecnología digital y, en especial, los teléfonos móviles han disparado el hobby de la fotografía. La verdad es que muchos de estos aparatos electrónicos tienen una resolución de imagen que nada tiene que envidiar a las cámaras fotográficas de nivel medio. Esto ha favorecido que muchos de nosotros nos hayamos transformado en expertos fotógrafos aficionados.

Sacamos el teléfono móvil de nuestro bolsillo para fotografiar paisajes, monumentos, platos de comida, escenas de la vida cotidiana. Las fotografías que más nos gustan las compartimos en redes sociales.

Sin embargo, de toda esta cantidad ingente de fotografías que sacamos con el móvil, el 90% terminan en la papelera virtual. Todo este inmenso trabajo de documentación adquiere un carácter efímero. Empleamos tanta velocidad para hacer fotos como para deshacernos de ellas.

Algunos amigos que tengo, que son grandes aficionados a la fotografía, alguno de ellos antes de que se produjera el boom de la fotografía digital, me dicen que nos deshacemos de la inmensa mayoría de fotos que hacemos porque no tienen calidad. Porque no nos dicen nada, ni a nivel artístico, ni a nivel estético, ni a nivel emocional.

Como sucede con cualquier manifestación del arte, la fotografía debe despertar una emoción. He hablado con ellos sobre el tema y esto es lo que me han dicho que debemos aprender para sacar fotografías de calidad.

Echamos de menos la fotografía artística.

Ángel, un amigo de la universidad, que cuando éramos estudiantes salía a menudo con su cámara fotográfica colgada al cuello, y que en un cuarto oscuro de su piso las revelaba en blanco y negro, me cuenta que echa de menos la fotografía artística.

“Nos hemos vuelto unos fotógrafos compulsivos” – me dice. Nos cuesta tan poco hacer clic en el botón del móvil, que no tenemos reparo en hacer fotografías sin ton ni son. Las cosas eran muy distintas cuando tenías que ir a la tienda a comprar el carrete fotográfico, cuando las llevabas a revelar o cuando, como yo, tenías que comprar los materiales para revelarlas en casa. Solo por no malgastar dinero, cuidabas mucho más la luz y el encuadre.”

El blog del programa de edición Adobe subraya que la ejecución de una fotografía artística debe seguir un plan. Su objetivo es transmitir con la imagen el enfoque único del artista. Su punto de vista. Tanto estético como conceptual. Esto significa que se deben dar todas las condiciones materiales necesarias para reflejar ese enfoque. Para ello debe buscar las condiciones en el exterior o crearlas de manera artificial en un estudio fotográfico.

Que nos topemos con una imagen, con un paisaje, con un personaje o con una escena atractiva no es condición suficiente para sacar una fotografía artística. Deben converger factores como la iluminación adecuada, el fondo, la perspectiva, para que se pueda llevar a cabo. Esto es todo lo contrario a la improvisación. Que es la tónica dominante en la fotografía actual.

El fotógrafo, ante todo, es un buscador de circunstancias, no solo de imágenes. Un creador de ambientes. Alguien que es capaz de manejar todos los parámetros para conseguir que una imagen despierte un sentimiento.

No necesitas un equipo caro para sacar buenas fotografías.  

Un asunto en el que coinciden todos mis amigos aficionados a la fotografía, con los que he hablado para preparar este artículo, es que necesitas un equipo. Si de verdad te gusta la fotografía, no puedes practicarla con el teléfono móvil. Por avanzado que sea tu smartphone, tienes que invertir en cámaras, objetivos, iluminación, etc.

El teléfono móvil, por buena resolución que tenga, presenta limitaciones en cuanto al diafragma, el zoom, la iluminación y otros elementos técnicos que debe saber manejar todo fotógrafo.

Ahora bien, señala el blog Foto-stock Fácil que tampoco necesitas un equipo demasiado costoso para sacar fotografías de calidad. Sobre todo, cuando estás empezando. En lo que se refiere a la cámara, puedes hacerte con una cámara profesional de nivel medio, uno o dos modelos anteriores a la última versión lanzada al mercado.

Es más importante que te hagas con una cámara que se adapte a tus gustos, a tu forma de trabajar y al estilo de fotografía que vas a sacar que a las prestaciones técnicas que presenta el aparato. Así, por ejemplo, las cámaras Full frame dan algo más de luz en condiciones de iluminación complicadas, recogen menos grano en la imagen y tienen un ISO (sensor de luz) invariable, que permite recuperar muchas fotografías con la edición, a priori descartables.

Todo fotógrafo debe llevar dos objetivos consigo. Un objetivo todoterreno, de 24 a 70 mm f; y uno preciso de 50 mm o de 85 mm f para aquellas fotografías en las que es necesario captar los detalles y acercarse más al objeto.

La iluminación es otro elemento que debes tener en cuenta. Para empezar, disponer de un flash externo, o de zapata, te puede servir para la mayoría de las situaciones, incluidos los retratos. El flash de serie que llevan integrado de fábrica la mayoría de las cámaras suele tener poca potencia, lo que no ayuda a conseguir fotografías profesionales. Otros fotógrafos, en cambio, prefieren reflectores, focos e iluminación independiente.

Muchos de estos aparatos puedes comprarlos en el mercado de segunda mano, incluso a particulares, donde te ahorras el IVA y otros gastos, lo que puede representar un ahorro de hasta un 40% respecto a comprar un equipo nuevo.

La edición.

Antes de entrar a valorar algunas cuestiones técnicas o de método que deberías dominar, debes tener en cuenta que en la fotografía moderna, sobre todo en la digital, la edición es un aspecto que determina en gran medida la calidad de la obra.

Los instructores de Photography Makers, una academia de fotografía que imparte cursos de edición a distancia, de manera online, con los que se han formado más de 1.000 fotógrafos, señalan que la edición es fundamental para resaltar el color, la luz y crear atmósferas que enmarcan la imagen. La edición es lo que ayuda al fotógrafo a encontrar y desarrollar un estilo propio, coherente y profesional.

Javier Jiménez, un fotógrafo profesional que se dedica a la fotografía urbana, y que también está incursionando en la fotografía nocturna y en los paisajes, cuenta cómo muchas veces el fotógrafo pasa horas enteras delante del ordenador, con el programa de edición de imagen abierto, sin saber bien qué hacer con la fotografía. Además de saber cómo se manejan los programas de edición, como Adobe Photoshop y otros más profesionales como Capture One, el fotógrafo debe tener intuición y oficio para saber sacarle a sus fotografías todo su potencial con la edición.

Una pregunta que se debe hacer siempre es: ¿Qué le falta a la fotografía?, y desde ahí, actuar en coherencia.

La perspectiva.

Elena, una apasionada de la cámara, que imparte cursos de iniciación a la fotografía en centros cívicos y asociaciones culturales, me indica que un aspecto importante en la fotografía es la perspectiva.

La perspectiva en la fotografía consiste en crear una sensación tridimensional y de profundidad en una superficie plana como es una fotografía impresa o una imagen en un dispositivo electrónico. La distancia entre la cámara y los objetos que aparecen en la fotografía, el ángulo en el que se realiza el disparo fotográfico y el tipo de lente utilizada influyen en ello.

El blog de Sony nos habla de algunas técnicas para conseguir esa profundidad de la que estamos hablando. De que los objetos que se encuentran por detrás del objeto principal parezcan más pequeños y, por tanto, lo enmarquen. Como sucedería con un cuadro pictórico.

Una de estas técnicas es la perspectiva lineal. Que consiste en que las líneas de los objetos secundarios converjan en un punto de fuga. Es el ejemplo clásico de la foto de la carretera, en la que las líneas de los arcenes se pierden en la línea del horizonte.

La técnica de la superposición es una técnica forzada, aunque también se puede buscar de una manera natural. Consiste en colocar unos objetos delante de otros, de manera que los que se encuentran en primer plano se ven más grandes que los de los planos sucesivos. De esta manera se consigue crear una sensación de distancia entre los elementos que generan un pasillo imaginario.

La perspectiva forzada, por otro lado, es una ilusión óptica. Consiste en ubicar objetos de maneras que parezcan más grandes o pequeños de lo que realmente son. Con este recurso se consiguen fotografías divertidas y un tanto extrañas. Es esa foto que está montada de tal manera, en la que un turista parece que sostiene la Torre de Pisa.

Este blog señala que para aprender a usar la perspectiva es importante cambiar nuestra forma de mirar cuando tenemos la cámara en la mano. Empezar a jugar con ángulos, trazar diagonales imaginarias en la imagen, manejar diferentes lentes. De manera que obtengamos la imagen que andamos buscando.

La importancia de la luz.

Silvia, una amiga a la que le gusta recorrer las calles de Barcelona en busca de imágenes curiosas que algunas veces imprime en cuadros para colgar, me dice que saber manejar la luz es una de las principales habilidades del fotógrafo.

Sin luz no hay imagen. Tanto es así que el diafragma de la cámara funciona de una manera parecida al ojo humano. Regula la cantidad de luz que llega al sensor de la cámara, para que se pueda ver con más o menos nitidez la fotografía.

El blog Dzoom nos recuerda que el diafragma está integrado en el objetivo, no en la cámara, y que está compuesto por un conjunto de palas, que se cierran o se abren, dejando entrar la luz. Como si fuera la pupila de nuestro ojo, en condiciones de baja iluminación, el diafragma se abre, la pupila se expande. Cuando la luz es intensa, la pupila se contrae. En el objetivo de la cámara, debemos achicar el diafragma.

Todos los diafragmas y objetivos tienen un número f, que hace referencia a la cantidad de luz máxima que entra en el objetivo. Cuanto más pequeño sea ese número, mayor cantidad de luz admitirá. Para aquellas fotografías en las que queremos acercarnos al objeto y captar los detalles, necesitamos menos cantidad de luz, y por tanto utilizaremos objetivos con un diafragma de mayor f.

A efectos fotográficos, la luz podemos clasificarla en dos grandes categorías. Luz dura y luz blanda. La luz dura es la que procede de fuentes pequeñas o lejanas. Cómo sería el sol al mediodía. Una iluminación que crea sombras y que realza las texturas.

La luz suave, por otro lado, es una luz difusa, que reduce los contrastes y con la que se obtienen resultados más delicados. Es la luz que tendríamos en un día nublado. Esta luz la podemos generar con el flash de la cámara, con la iluminación externa o sabiendo aprovechar la luz natural.

La dirección de la luz marca la factura de la imagen. Una luz frontal, reduce las sombras y aplana los volúmenes, mientras que una fotografía a contraluz, con el objeto central colocado de espaldas a la fuente lumínica, puede generar tales destellos, que no se puede apreciar bien la imagen.

La proyección lateral de la luz, cuando entra por un lado, crea volumen, resalta los detalles y aporta profundidad.

Además de que manejar bien la luz es una cuestión básica para hacer buenas fotografías, es un elemento compositivo de primer orden. Saber jugar con las luces y las sombras, realzar o apagar los colores mediante el uso de la iluminación, emplear la luz para crear puntos de fuga que den perspectivas; son recursos que convierten al fotógrafo en todo un artista.

No se pierda ninguna noticia importante. Suscríbase a nuestro boletín.

Articulos recientes

Digitalización empresarial

Nada ni nadie puede escapar a la digitalización. Ni las personas de a pie, ni las instituciones gubernamentales, ni las

Comparte

Facebook
Twitter
LinkedIn

Noticias relacionadas

Los espacios de ocio en las ciudades modernas

Los espacios de ocio y recreación desempeñan un papel fundamental en la calidad de vida de las personas. Más allá de ofrecer lugares destinados al entretenimiento, estos entornos contribuyen al

Scroll al inicio